Taittinger
La casa Taittinger se creó en 1734 en Reims y, casi tres siglos después, sigue perteneciendo a la familia fundadora, algo cada vez menos frecuente entre las grandes casas de Champagne. Aunque Taittinger sigue siendo un mito cargado de simbolismo, ha sabido como nadie adaptarse a las nuevas exigencias y gustos, demostrando su capacidad camaleónica para rendir tributo y respeto a la tradición del mejor espumoso del mundo.
El gran valor de Taittinger es su espectacular viñedo de Chardonnay, cuyas primeras cepas fueron traídas –según la leyenda- por Teobaldo I -rey de Navarra y Conde de Champagne- a su regreso de las Cruzadas. Actualmente, la bodega posee casi 300 hectáreas de viñedo en la región, incluyendo un buen número de Grand Cru y Premier Cru.